Legalizaciones

Antes de comprar o alquilar asegúrate de que todo está en orden, pero si algo se pasó por alto, podemos ayudarte.

¿Qué es?

Sucede, por lo general al intentar realizar un tramite o un contrato con alguna compañía suministradora, cuando se comprueba que las instalaciones o incluso la misma actividad no corresponde con lo que está registrado. Los motivos por lo que no se hizo bien inicialmente van desde el desconocimiento, hasta el fraude. En cualquier caso es una mancha que sale a la luz al contactar con la compañía suministradora, cambiar la naturaleza de nuestra actividad, o responder a un requerimiento de nuestro ayuntamiento.

Ejemplo

Un local destinado a oficina se vende a alguien que quiere montar un bar. El nuevo propietario, realiza algunas obras, añade varios enchufes, cambia la iluminación... sin mala fe, pero sin criterio técnico y sin comunicarlo.

El local no llega a funcionar como es debido, el humo de la cocina no se extrae e invade el local, hay malos olores en los baños aunque estén recién limpiados, los vecinos están molestos con el ruido y estudian poner una denuncia, etc. Tiempo después se traspasa el local. El nuevo responsable decide que necesita más potencia, habla con la compañía eléctrica quien le dice que no puede atender a su solicitud porque la potencia legalizada que tiene es menor.

A partir de aquí sale a la luz que al pasar de oficinas a bar no se realizó un cambio de actividad, ni se comprobó si esa actividad se podía realizar en ese local, tampoco se adaptó ese local a los mínimos exigibles (no esta insonorizado, la instalación eléctrica no está realizada con cableado de emisión de humos y opacidad reducida, no hay alumbrado de emergencias, no se dispone de extracción de la cocina o este no es adecuado).

¿Que hacer?

En algunos casos no es posible desarrollar la actividad en ese local o en esa zona de la localidad (talleres mecánicos en cascos antiguos o discotecas en algunas zonas residenciales, por ejemplo).

En los casos en los que se puede desarrollar la actividad. Hay que valorar si las instalaciones existentes, o alguna de sus partes, están correctamente realizadas y se adaptan a la normativa actual, proyectar los cambios necesarios, si los hubiere, y ejecutarlos.

Paralelamente se comprobará que la actividad es acorde con las ordenanzas municipales y la legislación vigente, se solicitará una nueva licencia de actividad y autorizaciones sectoriales pertinentes.